Se trata de la expresión más bella del barroco en la ciudad. Fue fundado en el s. XVII, participando personalmente la famosa mística Sor María de Jesús de Ágreda, de la cual se conservan numerosas cartas autógrafas y objetos, donados a las primeras moradoras del Convento.

En el edificio conventual destacan ante todo el Claustro y la Iglesia, declarados Bien de Interés Cultural, donde intervino el famoso arquitecto Felipe Busiñac y Borbón. Tanto el claustro como las dependencias conventuales no son visitables al estar ocupados por la Comunidad de Religiosas Concepcionistas.

La iglesia, edificada en el s. XVII, es de planta de cruz latina con cúpula y se decorada con bellos frescos atribuidos a Luzán, que representan una auténtica alegoría a María, con elementos derivados de la Letanía Lauretana. Destacan el conjunto de la Asunción de María en la cúpula y la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza a los pies de la iglesia.

El retablo del altar mayor, dedicado a la Inmaculada Concepción, es una importante obra barroca de madera dorada.

Fuente: turismodeborja.com